Ruido Archivado es un archivo vivo de memoria, imágenes, datos y fragmentos que no buscan ordenar la historia, sino interrumpirla.
No trabaja con neutralidad: trabaja con restos. Con aquello que fue omitido, normalizado o silenciado hasta volverse paisaje.
Este espacio entiende el archivo como un territorio político. Los datos no son fríos: pesan. Las imágenes no ilustran: acusan. El silencio no es ausencia, es una decisión registrada.
Ruido Archivado existe desde una mirada feminista que cuestiona quién escribe, quién archiva y quién queda fuera del registro.
Esto no es un blog informativo. Es un registro de lo que sigue insistiendo. Un archivo que no se deja limpiar.
Hoy se anunció que más de 200 universidades en América Latina implementarán programas de formación en igualdad de género, buscando reducir la brecha de oportunidades y fomentar el liderazgo femenino. Esta medida es un paso histórico hacia una educación más inclusiva y consciente.
Hoy, cuando a un hombre se le filtra contenido íntimo, casi todos lo celebran. El ejemplo más claro: ROA, cuyo material privado aumentó su visibilidad en lugar de dañarlo.
Si es una mujer, pasa todo lo contrario: la culpan, la juzgan y la avergüenzan. La filtración no es solo una violación a la privacidad; es violencia de género digital.
Mientras la sociedad siga celebrando cuerpos masculinos y castigando femeninos, cada filtración seguirá siendo una herramienta de control sobre las mujeres.